La viscosuplementación es un procedimiento que implica la inyección de ácido hialurónico en el interior de una articulación (generalmente en la rodilla). Su finalidad es ayudar a reducir el dolor o hacer más fácil la movilidad en algunos pacientes con artrosis, y también mejorar las propiedades del líquido que lubrica la articulación.
Puede considerarse cuando el dolor, la rigidez o la dificultad para caminar continúan a pesar de medidas como el ejercicio terapéutico, la fisioterapia, el control del peso o determinados medicamentos.
Para saber si esta opción es adecuada para tu caso, es vital realizar una valoración ortopédica.
¿Qué es la viscosuplementación y cómo actúa?
Se realiza mediante una inyección de ácido hialurónico dentro de la articulación. Esta sustancia forma parte del líquido sinovial, que ayuda a reducir la fricción y distribuir las cargas durante el movimiento.
En la artrosis pueden cambiar la cantidad y las propiedades del ácido hialurónico presente en ese líquido. La infiltración busca complementar temporalmente su función y mejorar el entorno de la articulación.
Además de favorecer la lubricación, el ácido hialurónico puede influir en algunos procesos relacionados con la inflamación y la percepción del dolor. Sin embargo, estos efectos no se presentan de la misma manera en todos los pacientes.
La viscosuplementación se utiliza sobre todo en personas con artrosis de rodilla. Su aplicación en otras articulaciones debe analizarse de forma individual, ya que la evidencia y las recomendaciones pueden variar.
¿Para qué sirve la viscosuplementación?
El tratamiento puede ayudar a disminuir el dolor y mejorar temporalmente la función de la articulación. Cuando ofrece resultados, puede facilitar actividades como:
- caminar;
- subir y bajar escaleras;
- levantarse de una silla;
- realizar ejercicio;
- participar con mayor comodidad en fisioterapia.
La mejoría no debe medirse únicamente con una escala de dolor. También importa si el paciente puede recuperar una actividad significativa, desplazarse con mayor seguridad o realizar sus tareas cotidianas con menos dificultad.
La viscosuplementación no sustituye el fortalecimiento muscular, el control del peso, la adaptación de la actividad física ni la rehabilitación. Debe entenderse como una herramienta dentro de un plan de tratamiento más amplio.
¿Quiénes pueden ser candidatos?
Puede considerarse en personas con artrosis de rodilla confirmada que continúan con dolor, rigidez o limitación de movimiento después de haber probado medidas conservadoras.
Antes de recomendarla, el especialista suele valorar:
- la duración e intensidad de los síntomas;
- cuánto afectan las actividades diarias;
- el grado de desgaste de la articulación;
- la respuesta a fisioterapia, ejercicio y medicamentos;
- la presencia de inflamación o derrame;
- la edad, el peso, el nivel de actividad y otros problemas de salud.
¿Cómo se aplica?
La aplicación se realiza en consulta mediante una inyección dentro de la articulación. Antes del procedimiento, el médico revisa los antecedentes del paciente, los medicamentos que utiliza y la presencia de condiciones que puedan aumentar los riesgos.
Según el producto y la valoración clínica, el tratamiento puede consistir en una sola aplicación o en una serie de infiltraciones. Las formulaciones de ácido hialurónico no son idénticas, por lo que el número de dosis y las indicaciones pueden variar.
¿Cuánto tarda en hacer efecto y cuánto dura?
La viscosuplementación no suele producir alivio inmediato. En algunos pacientes, la mejoría aparece gradualmente durante los días o semanas posteriores a la infiltración.
Cuando funciona, el beneficio puede mantenerse durante varios meses. Su duración depende de la respuesta individual, el grado de artrosis, la actividad física y las características del producto utilizado.
Algunas personas experimentan una reducción clara del dolor; otras notan una mejoría leve o ningún cambio importante. Por eso, no es posible garantizar el resultado ni establecer de antemano cuánto durará.
No conviene establecer un calendario automático de infiltraciones sin revisar la evolución clínica.
Viscosuplementación frente a corticoides
La viscosuplementación y las infiltraciones con corticoides se aplican dentro de la articulación, pero tienen objetivos y tiempos de respuesta diferentes.
| Característica | Ácido hialurónico | Corticoides |
|---|---|---|
| Objetivo principal | Complementar la lubricación y aliviar síntomas | Disminuir inflamación y dolor |
| Inicio del efecto | Suele ser gradual | Suele ser más rápido |
| Duración | Cuando funciona, puede mantenerse varios meses | El alivio puede disminuir antes |
| Uso frecuente | Artrosis de rodilla en pacientes seleccionados | Episodios con inflamación y dolor |
Riesgos y situaciones en las que requiere precaución
La viscosuplementación no suele recomendarse cuando existe:
- una infección activa;
- una infección en la piel cercana al sitio de aplicación;
- alergia conocida a componentes del producto.
También requiere una valoración especial en personas que usan anticoagulantes, tienen problemas de coagulación, presentan inflamación articular importante o padecen una enfermedad inflamatoria no controlada.
Importancia de una valoración ortopédica
Antes de indicar una viscosuplementación, es necesario confirmar que el dolor proviene de la artrosis y no de otro problema.
¿Qué estudios pueden ser necesarios?
En muchos casos, las radiografías permiten valorar el grado de artrosis y la alineación de la rodilla. La resonancia magnética no siempre es necesaria y suele reservarse para situaciones en las que existen dudas sobre el origen de los síntomas.
¿Cómo cuidar las articulaciones?
La viscosuplementación puede ayudar a controlar algunas molestias, pero no sustituye los hábitos que protegen la articulación y mejoran su función.
Entre las medidas más importantes se encuentran:
- mantener un peso adecuado;
- realizar ejercicio de bajo impacto;
- evitar aumentos repentinos de actividad;
- respetar los periodos de recuperación;
- seguir el programa de rehabilitación indicado.