Este artículo es informativo y no sustituye una valoración médica presencial. Si tienes dolor articular persistente, agenda una cita para un diagnóstico preciso.
Cuando el cartílago de la rodilla se desgasta, deja de amortiguar el roce entre los huesos del fémur y la tibia, lo que produce dolor, rigidez y, con el tiempo, cambios visibles en radiografía. Es una de las causas más frecuentes de dolor articular en consulta de traumatología, y aunque suele asociarse con el envejecimiento, también aparece en personas jóvenes con lesiones previas o sobrecarga articular repetida.
¿Qué es el cartílago y por qué se desgasta?
El cartílago articular es un tejido firme pero flexible que recubre los extremos de los huesos en las articulaciones. Su función es permitir el movimiento suave y sin fricción entre los huesos, además de absorber impactos.
Con el tiempo o por ciertas condiciones, este cartílago puede deteriorarse, dejando los huesos sin protección y provocando dolor, inflamación y rigidez. Este desgaste puede avanzar lentamente, y por eso muchas personas lo ignoran hasta que las molestias se vuelven constantes.
¿Cuáles son las causas más comunes?
El desgaste de cartílago puede deberse a varios factores, entre ellos:
- Edad: con los años, el cartílago pierde elasticidad y capacidad regenerativa.
- Sobrepeso: el exceso de peso genera presión constante sobre las articulaciones, especialmente rodillas y caderas.
- Lesiones previas: fracturas, esguinces o golpes mal tratados pueden acelerar el deterioro del cartílago.
- Movimientos repetitivos: ciertos deportes o actividades laborales desgastan más las articulaciones.
- Mala alineación ósea o postural: puede generar fricción irregular y dañar el cartílago.
¿Qué síntomas produce?
El desgaste del cartílago puede comenzar de forma silenciosa, pero poco a poco se manifiestan síntomas como:
- Dolor al mover la articulación, especialmente al subir o bajar escaleras
- Rigidez matutina o después de periodos de inactividad
- Crujidos o "tronidos" al mover la articulación
- Inflamación leve y recurrente
- Disminución de la movilidad
- Sensación de inestabilidad o debilidad articular
Grados de desgaste de cartílago (clasificación de Outerbridge)
Los traumatólogos suelen describir el desgaste de cartílago en cuatro grados, de menor a mayor severidad:
| Grado | ¿Qué se observa? | Enfoque habitual |
|---|---|---|
| Grado 1 | Ablandamiento del cartílago, sin fisuras visibles | Fisioterapia, control de peso, condroprotectores |
| Grado 2 | Fisuras superficiales, menos de la mitad del espesor | Fisioterapia + infiltraciones (ácido hialurónico) |
| Grado 3 | Fisuras profundas, más de la mitad del espesor | Infiltraciones, valorar artroscopia |
| Grado 4 | Hueso expuesto, sin cartílago de protección | Cirugía (artroscopia o reemplazo articular) |
El grado no se determina por los síntomas que sientes, sino por lo que muestra la resonancia magnética o la artroscopia; por eso dos personas con el mismo dolor pueden tener grados de desgaste distintos.
¿Cómo se diagnostica?
Un médico traumatólogo puede realizar una evaluación física y pedir estudios como:
- Radiografías: para observar el espacio articular y la alineación ósea.
- Resonancia magnética (RM): permite ver con detalle el estado del cartílago y tejidos blandos.
¿Qué tratamientos existen?
Aunque el cartílago no se regenera por completo, sí existen tratamientos para aliviar el dolor, frenar el desgaste y mejorar la calidad de vida:
- Medicamentos antiinflamatorios y analgésicos
- Condroprotectores: suplementos que ayudan a mantener la salud articular
- Terapia física: fortalece los músculos que rodean la articulación y mejora la movilidad
- Infiltraciones: con ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas (PRP) para reducir la inflamación y el dolor
- Cirugía (artroscopia o reemplazo articular): en casos severos donde hay daño avanzado
Debes acudir con un traumatólogo si:
- Tienes dolor frecuente en rodillas, caderas u hombros
- La rigidez o los crujidos limitan tus actividades diarias
- Has tenido lesiones anteriores en la articulación
- El dolor no mejora con reposo o medicamentos
- Tu movilidad ha disminuido notablemente
Atender este problema a tiempo puede ayudarte a evitar procedimientos más invasivos en el futuro. Si presentas síntomas de desgaste de cartílago, agenda una valoración con el Dr. Harim Arias, especialista en traumatología y ortopedia en CDMX.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si tengo el cartílago de la rodilla desgastado?
Los signos más comunes son dolor al subir o bajar escaleras, rigidez matutina, crujidos al mover la rodilla e inflamación leve recurrente. El diagnóstico certero requiere exploración física y, en la mayoría de los casos, radiografía o resonancia magnética.
¿El desgaste de cartílago tiene cura?
El cartílago dañado no se regenera por completo, pero sí se puede frenar su progresión y controlar el dolor con fisioterapia, condroprotectores, infiltraciones e incluso cirugía en casos avanzados.
¿Cuánto tiempo tarda en avanzar el desgaste de cartílago?
Varía mucho según la causa: puede progresar en meses tras una lesión mal tratada, o en años por desgaste relacionado con la edad o el peso. Por eso es importante una valoración temprana en vez de esperar a que el dolor sea constante.